El sector de la distribución ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años fruto de la fuerte inversión que han llevado a cabo las compañías.

Los principales grupos distribuidores han acometido sendas operaciones de compraventa de establecimientos comerciales (tiendas, supermercados, hipermercados…) en relación su estrategia de crecimiento o desinversión de negocio.

Asimismo, cabe destacar el incremento del consumo de las familias, estancado durante el periodo de crisis, que ha supuesto un incremento de las ventas del sector. Por otro lado, la franquicia ha ganado protagonismo entre importantes operadores, gracias a la implantación de productos locales y regionales, adaptados a los gustos y necesidades de cada consumidor, así como la apuesta por la venta de productos frescos.

Además, dentro del plan de crecimiento de las empresas distribuidoras, la expansión a internacional ha jugado un papel importante.