El sistema de franquicias se encuentra en pleno auge fruto de su utilización por múltiples emprendedores y empresas para la expansión de su negocio.

La franquicia como modelo de negocio se ha consolidado en los últimos años debido a su expansión desde finales de los años 80. Según la AEF (Asociación Española de Franquiciadores), el sector supone el 9% de las ventas minoristas y generan el 13,5% del empleo del sector, con casi 66.000 establecimientos abiertos y 1.232 cadenas, de las que el 30% ha dado el salto al exterior.

El auge de este tipo de negocio se ha incrementado debido a una serie de aspectos como la estabilidad financiera, el riesgo compartido entre franquiciado y franquiciador, la reducción de costes de capital, entre otros. Esto ha permitido que quienes optan por este sistema sorteen las primeras barreras de entrada que impiden a las emprendedores constituir un negocio. Asimismo, el empleo de este modelo se ha incrementado en periodo de crisis fruto de su flexibilidad y capacidad de adaptación a las necesidades de las empresas.

Por último, caben destacar empresas de sectores como el inmobiliario o la distribución alimentaria que han escogido este modelo para incrementar su negocio.