La industria española tiene como principal objetivo contribuir al incremento de la productividad y competitividad del país mediante la reindustrialización del sector.

El sector industrial se enfrenta ante el reto de la reconfigurar un espacio que favorezca un mayor crecimiento del empleo, innovación y desarrollo, en aras de mejorar la productividad de las empresas y su sostenibilidad en el tiempo.

Como principales objetivos que tiene el sector a largo plazo se encuentran: apostar por una industria que cree empleo cualificado, de alto valor añadido y de carácter tecnológico, competir en el mercado exterior y atraer capital extranjero que invierta en nuestro país.

Por otro lado, el Ejecutivo plantea impulsar el sector a través de préstamos para el desarrollo de proyectos industriales dirigidos al emprendimiento de nuevas actividades de producción en cualquier punto del territorio nacional; cambios de localizaciones de compañías; ampliaciones de la capacidad de producción, a través de la implantación de nuevas líneas de producción en centros existentes y mejoras y/o modificaciones de líneas de producción previamente existentes.

Por último, subsectores como el de la automoción,manufacturero o espacial, han recibido importantes ayudas para el impulso y desarrollo de las compañías.